1 de enero de 2020

Efemérides de hoy

  • 753 a.C. – Rómulo funda la ciudad de Roma.
  • 1916 – Venustiano Carranza llega a Querétaro y la proclama capital de la República.
  • 1993 – Se introduce en México el uso del Nuevo Peso.
  • 1994 – Entra en funcionamiento el Tratado de Libre Comercio (TLC) de Canadá, Estados Unidos y México.

Santa María, Madre de Dios, San Emmanuel y San Elmaquio

Miércoles

Capricornio

Invierno

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Semana 1

Octava del nacimiento del Señor Jesucristo | Año Nuevo

El día de Año Nuevo es la más antigua y universal de las festividades religiosas. Curiosamente, su historia comienza en una época en la que aún no existía un calendario anual. El tiempo transcurrido entre la siembra y la cosecha representaba un «año» o ciclo. La fiesta de Año Nuevo más antigua que se ha registrado se celebra en la ciudad de Babilonia, cuyas ruinas se alzan cerca de la moderna ciudad de Al-Illah, en Irak. Se situaba a fines de marzo, en el equinoccio de primavera, esto es, al comenzar esta estación.

Tanto desde el punto de vista astronómico como del agrícola, enero es el peor tiempo para comenzar simbólicamente un ciclo agrario o Año Nuevo. Según el antiguo calendario romano se consideraba el 25 de marzo, el comienzo de la primavera, como el primer día del año. Sin embargo, los emperadores y los altos funcionarios alteraron repetidamente la longitud de meses y años para ampliar el tiempo de sus mandatos. Las fechas del calendario guardaban tan poca sincronización con los hitos astronómicos en el año 153 a.C., que el senado romano declaró el 1 de enero primer día del año estableciéndose tradicionalmente y conservado por el calendario juliano y el posterior gregoriano, que es el que nos rige actualmente.

Desde siempre, el nuevo año ha significado un punto de referencia entre lo acontecido y los propósitos para el siguiente año. En México es costumbre entre otras, comer 12 uvas, una por cada mes en el primer minuto del año. El significado de este ritual se relaciona con las aspiraciones y anhelos de cada quien y con el deseo expreso de que se conviertan en realidad. A continuación con costumbres más habituales; comienzan los brindis, se exponen los buenos propósitos de alcanzar alguna meta específica hasta que, entonces sí, se disfruta de la cena de fin de año. Aflora así la añoranza de un año que termina y la esperanza de alcanzar mayor éxito durante el año que comienza. Un elogio a la esperanza que se renueva cada 365 días.